Tres veggierunners participaron en la 49 edición de la clásica Behobia-San Sebastian una carrera lineal que va desde la frontera con Francia en Behobia hasta San Sebastian, caracterizada por la gran afluencia de público y de participantes. Ahí va la crónica al cubo.

La crónica de Pedro:

Allá por primavera, fijé Behobia en el calendario. Llegado el dia del evento quedaban atrás doce semanas de entrenamiento, y me presentaba en Donosti acompañado de familia y un buen amigo con mas miedo que vergüenza. El perfil de la carrera, el tiempo del norte, y mi tendencia natural a pensar que no he trabajado suficiente me hicieron pasar unos dias previos de bastantes nervios.

Una vez en Irun, vemos que hace fresco y viento pero no llueve demasiado, lo que me relaja un poco. He elegido bien la cantidad de ropa...
Después vemos a Luis y a Carlos, foto de rigor, un poco de trote y abrazos y ánimos! ! Nosotros salimos en el cajón 14 asi que nos refugiamos del viento hasta que llegue nuestro turno. Encontrarme con Luis y Carlos me produce alegría!

salidaprev

Rápidamente llega la hora de calentar un poco, y preparar la salida. La organización me parece de diez. Suena Ac/ Dc y a la vez que dan la salida tiro el impermeable y me dispongo a sudar la camiseta amarilla de la UDV.

Van pasando los kilómetros y quizás por el ambiente de la carrera, la gente animando, la belleza del recorrido, hacen que no consigamos ir al ritmo planeado... La carrera me lleva...
Cuando llego al famoso Miracruz, y noto que mis piernas pueden ir más rápido, que paso a bastantes corredores, que puedo dar un poco mas, que mi rodilla no se queja... miro el reloj y pienso que puedo llegar al objetivo inicial de 1:45, asi que me emociono (literalmente) y aprieto el ritmo.
Los tres últimos kilómetros son un sueño con tanta gente animando. Busco a mi familia en el puente pero con tanta gente y corredores no conseguimos vernos asi que entro a meta con cierto sabor agridulce...

Ahora comprendo lo que tanto he leido y oído acerca de Behobia-San Sebastián. Es una experiencia diferente que recomiendo a todos los que no la conozcáis.

Pedro.

La crónica de Luis:

La Behobia tiene su ritual, después de seis participaciones afrontamos la séptima con los automatismos bien engrasados:

Sábado tarde:

Siesta en Zaragoza
Preparación de equipaje (5min)
Salida rumbo a Pamplona.
Desembarco en casa amiga.
Cena de carbohidratos entre amigos.
Charla precarrera y, pasada la media noche, a descansar.
Domingo:

6:00AM despertador, protocolo pre-carrera (elección de camiseta -tirantes a pesar del frio-, dorsal, chip, bolsa, chandal, etc, etc)
6:20AM Desayuno opíparo.
7:00AM Coger el autobús que nos llevará a Behobia, aquí empieza el ambientillo
9:00AM Llegada a Behobia y al lio.
Al llegar la temperatura es más alta de la pronosticada, 18º contra 14º esperados (autopunto por la elección de camiseta de tirantes), no llueve (punto negativo para la predicción) y hace viento (punto positivo para la predicción). Resumiendo día ventoso, no frio y con amenaza de lluvia que no se concreta.

Particularmente las Behobias las prefiero épicas, he obtenido mejores resultados, lluvia, frio y viento dan alas e incitan al disfrute. En ese aspecto esta edición prometía.
Nos encontramos los veggierunners participantes, como siempre una alegria el reencuentro. Carlos con sus múltiples capas: camisetas varias, gorro, buff, vamos ¡full-equipement! y por supuesto su eterna sonrisa. Pedro con la ilusión del debutante reflejada en su cara acompañado de un amigo que nos hace de fotógrafo, gracias :-). Equipo y amigos calentamos un poquito, consejos precarrera, trotes nerviosos, últimos ajustes fisiológicos y .... Carlos y servidor a línea de salida, despedidas y buenos deseos.

salida

Son 10:20AM, momento especial, 25000 corredores saliendo por cajones escalonados, música rock atronando, adrenalina a tope y al tema. Ahora las condiciones climáticas ya dan igual, el público llena los primeros 3 kilometros por Irún, corres en un rio de gente pero sin excesivos problemas.
Plan para hoy: salir regulando mucho y ver como vamos. En mi cabeza resonaría un mantra "regula, regula, regula...." durante 15 kilómetros, ya se me hacia pesadito el mantra, en esta carrera el tramo del km 12 al 16 se presta a darlo todo y los últimos kilometros se pueden hacer eternos.
Puestos en situación todo transcurre con normalidad, regulando y viendo que el ritmo no se degrada, llega el km 16, la cuesta de Miracruz, a reventar de público, un público que es parte fundamental de esta carrera y que la hace especial, animando a ambos lados de la calzada, grupos de acordeones, de percusión, de chistus, impresionante el aliento que dan para subir la cuesta que se pasa como se puede.
Los últimos 3 km son los que dan la medida del éxito en la planificación durante la carrera, si te hundes, mal, caen los segundos/minutos a pozales, si no te hundes, una gozada, este año me toco lo segundo, pude aumentar el ritmo en 30 sg por kilometro y disfrutar de las fuerzas guardadas, más público, mucho público y echando el resto en la recta de meta, de kilometro y medio, adelantando muchas posiciones.

Fin de carrera, mejorado el tiempo del año pasado en minuto y medio y consiguiendo mi tercera mejor marca en Behobias, considerando mis circustancias con la rodilla estos últimos años para tirar cohetes. ¡Subidón!

Y aquí otra vez los automatismos:

Autobús cerca de meta.
Lavado de gato en el propio autobus. (si, un poco guarrada, que se le va a hacer)
Ropa limpia, chandal UDV, y a la parte vieja de San Sebastian a disfrutar con los amigos de unas cervezas y algún veggiepincho, difícil de encontrar.
Vuelta al autobús, retorno a Pamplona.
Ducha, necesaria.
Parloteo/merienda y a media tarde rumbo a Zaragoza.
La experiencia como siempre fabulosa, empañada esta vez por la noticia del fallecimiento en carrera de una corredora, DEP.

Luis.

La crónica de Carlos:

- Tu mucho correr maratones pero si no corres la Behobia no eres nada.

Mi amigo Javi es así, es de Donosti y nos conocemos desde la mili.

- Javi, la Behobia coincide siempre con el cumple de mi hija y no puedo ir a correrla y dejar a toda la familia en Zaragoza.
- Sí, pero si no la corres no eres nada.

Teníamos esta conversación en febrero, lo hable con mi hija y mi mujer y decidimos que este año celebraríamos el cumple de Ana corriendo la Behobia-SS.
Primero teníamos que inscribirnos, en mayo habilitan la página y se agotan en horas. Pero teníamos una opción de comprarnos unas zapatillas (las de las tres rayas) y la inscripción estaba asegurada y te la regalaban. Nos inscribimos Ana, Diego su chico y yo. Siete días antes de la carrera Ana venía a Zaragoza, pero de maniobras y durante diez días. La Behobia para ella había acabado. Diego y yo seguíamos adelante.

SalidaPost

Llegamos a Donosti el sábado por la tarde, llovía a cantaros y pasamos por la Feria del Corredor a buscar los dorsales y disfrutar del ambiente. Luego cena reservada por mi amigo al lado de su casa: Ensalada de brotes con champiñones, salteado de verduras y dos zuritos.
Pronto a dormir que mañana hay que madrugar. Pendiente toda la noche del aire y de la lluvia suena el reloj y a desayunar. Nos equipamos y al “Topo” junto a miles de corredor@s. Ambiente y sabor runner a tope. Llegamos a Behobia, búsqueda de veggies, foto previa, mini trote común y cada uno a su cajón de salida. Música, ambiente y gente a tope. Coincido en la salida con Sergi del grupo amigo “Atletes Vegetarians Sense Límits”, cambio de impresiones rápido y ……………………
SalidaPost¡¡¡A correr!!! Salgo a las 10h17´’, desde las 10 están saliendo corredor@s, es una verdadera marea atlética que se desparrama por todo el recorrido. Los dos primeros kms te los pasas sorteando gente, esquivando corredores y no puedes pillar un ritmo claro de carrera. En el km 4 una sensación nueva para mí, noto algo raro en el pie izquierdo, miro y lo veo: se me ha desatado el cordón, parada obligada con una sonrisa y recuerdo para Fabri. En el km 6 iniciamos la subida al Gaintxurizketa hasta el km 8, se me hace corta y el ambiente de animación es espectacular desde la salida. Del 8 al 11 zona de toboganes y se llega al Puerto de Pasajes, zona llana que nos prepara para subir al Alto de Miracruz, km 17, de allí hasta Donosti es bajada tendida y vas volando con la gente animando en ambas orillas. Llegada a la playa de Gros, Kursaal, Puente y llegada a la meta en el Bulevar en 1h 32’. Buenas sensaciones y buena carrera. Recogida de medalla, avituallamiento, ducha y arroz con verduras como si no quedara mundo.

- Javi, ya he corrido la Behobia, he llegado en menos de 1h 45’ (su apuesta era que iba a hacer mas de ese tiempo) y déjame en paz.

Es una carrera que hay que hacerla por lo menos una vez en la vida.
Ya en casa me entero de la triste noticia del fallecimiento de una corredora navarra de 30 años antes de la meta. Descanse en paz.

Carlos.